Prof. Doctor Agustín Muñoz Sanz
Muchas personas toman medicación oral a diario, de forma prolongada, para tratar problemas de salud como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes mellitus y numerosos más. El tratamiento puede constar de un solo fármaco, de dos o de varios. La pauta es muy variable. Depende de factores como la propia enfermedad, las necesidades y gustos del paciente, el criterio del médico prescriptor, las recomendaciones de la casa comercial (en el prospecto), las características farmacocinéticas y farmacodinámicas del medicamento y algunas más.
Si se reduce el análisis al tratamiento de una sola enfermedad, un ejemplo paradigmático es la hipertensión arterial. Una persona hipertensa puede estar tomando la medicación por la mañana o por la noche, pero no es raro que surjan las preguntas: ¿Cuándo es mejor? ¿A qué hora? ¿Por la mañana o por la noche?
Esta cuestión indujo a un grupo de investigadores canadienses a realizar un ensayo clínico reglado: estudiaron a 3357 sujetos (1893 mujeres y 1464 hombres) sometidos a tratamiento antihipertensivo con al menos una medicación al día. La edad media era de 67 años. El estudio se realizó en el sistema de medicina primaria de Canadá.
Los 3357 pacientes fueron randomizados (divididos al azar) en dos grupos: 1. Grupo matutino: los que se medicaban por la mañana (1680 sujetos), y 2. Grupo nocturno: los que tomaban su medicación por la noche, en torno a la hora de acostarse (1677 sujetos).
Se midió el riesgo de cualquier causa (eventos) de muerte o de hospitalización o visita al servicio de urgencias por causa de un ictus (accidente cerebrovascular), de un síndrome coronario agudo (angina, infarto de miocardio) o de un fallo cardíaco (insuficiencia).
Ocurrieron 2,4 eventos por cada 100 pacientes/años en el grupo matutino frente a 2,3 eventos por 100 pacientes-año en el grupo nocturno. No hubo diferencias significativas entre ambos.
La conclusión es que la administración nocturna de los antihipertensivos fue segura, pero no redujo el riesgo cardiovascular. Dicho en corto: la hora no importa, sino la constancia (adherencia al tratamiento).
El artículo original, en inglés, resumido en la figura 1, se puede encontrar en línea en la revista JAMA del 12 de mayo de 2025.

Figura 1. Síntesis gráfica del artículo de Scott R. Garrison y colaboradores en JAMA