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Las gripes… siempre están al acecho

Prof. Doctor Agustín Muñoz Sanz / Sillón 4 de la Academia. Disciplinas Médicas (Patología Infecciosa).

La mayoría de las pandemias que han arrasado el planeta en las últimas décadas proceden de los animales, son zoonosis o enfermedades transmitidas de los animales a los humanos. Según el Global Virome Project, se estima que hay en torno a 1,6 millones de especies virales a la espera de ser descubiertas en las poblaciones de los mamíferos y las aves. Entre 650.000 y 840.000 pueden potencialmente infectar y causar enfermedades (zoonosis) en los humanos. Un grupo complejo y muy importante en el devenir de la humanidad es el de los virus gripales.

Anatomía elemental del virus

“El virus de la gripe” (simplificación de los muchos tipos y variantes que hay) es un virus ARN. Las ocho (8) hebras que conforman su genoma de ARN codifican once (11) proteínas estructurales y no estructurales (Figura 1). 

Figura 1. Esquema de la estructura del virus de la gripe. Crédito de la imagen: Internet, autor desconocido.

Destacamos dos presentes en la cubierta del virus: la hemaglutinina (HA o H) y la neuraminidasa (NA o N). La primera sirve para que el virus se una a las células que invadirá (tracto respiratorio, tracto digestivo). La segunda para la posterior diseminación del virus tras la multiplicación (replicación) intracelular. Hasta el momento, se han descrito 19 subtipos de hemaglutinina (H) y 11 de neuraminidasa (N). En teoría, el número de combinaciones es de 19 x 11, es decir, 209 posibles variantes.

Un virus con multivariantes

La galaxia de los virus gripales no ceja en su expansión cósmica. Los virus, empujados por el motor del azar, no descansan en el viaje evolutivo. Decimos galaxia y no planeta o mundo porque, sin duda, nos quedaríamos cortos al valorar su dimensión creciente. Sin perder de vista que esta galaxia gripal (Tabla 1) es una más de las muchas que conforman el universo casi infinito de los virus. 

SUBTIPOS VIRALESCOMENTARIOS
H1N1aSubtipo pandémico en 2009 que continúa circulando
H3N2aSubtipo mutacional circulante ahora, con vocación epidémica
H3N8ªSubtipo emergente de interés
H5N1bSubtipo aviar epizoótico y zoonótico
H5N5bSubtipo aviar, manifestaciones neurológicas, caso reciente humano en el estado norteamericano de Washington
H5N6Subtipo aviar y humano (casos recientes)
H5N8Subtipo emergente
H6N1De potencial impacto
H7N7bSubtipo aviar con casos esporádicos humanos
H7N9 bSubtipo aviar ocasionalmente humano
H9N2Subtipo aviar con casos humanos

Tabla 1. Subtipos virales (aviares y humanos) más frecuentes, al menos en los laboratorios de investigación, centros de seguimiento y publicaciones científicas: a) Subtipos epidémicos estacionales de la presente temporada 2025-2026. b) Subtipos aviares más frecuentes y patogénicos (H5N1) o de actualidad (H5N5), como el caso del estado de Washington. 

Quienquiera que, antes de la pandemia de covid-19, desconociera asuntos como, por ejemplo, la epidemiología, la estructura de los virus, las proteínas de la cubierta viral, los receptores celulares a los que se unen algunas de estas proteínas para entrar en las células, los complejos mecanismos intracelulares implicados en la replicación del virus, los anticuerpos formados por el sistema inmune —o como respuesta a las vacunas— y otros muchos temas más se hizo perito a la fuerza (o virólogo de tertulia mediática) por las informaciones técnicas y los editoriales y artículos de opinión sobre los coronavirus. 

Algo parecido, aunque quizás con menor intensidad, ocurrió con la gripe estacional (la de cada otoño-invierno) y la pandémica (cada cierto tiempo: 1918, 1957, 1977, 2009). Y se ha visto reforzado, en los últimos años, por la llegada de la gripe aviar, que ahora compite en protagonismo mediático.

Dimensión y tendencia del problema: el subtipo A(H3N2)

Cuando el año 2025 ha entrado en su fase final, de otoño-invierno (octubre-diciembre que se continuará en enero-marzo), la gripe estacional parece haberse adelantado un mes con respecto a otras épocas. Este hecho se ha demostrado hasta ahora en Japón, Canadá, Inglaterra, Corea del Sur y en algún otro sitio (Figura 2). De hecho, en algunos de estos países (París, Francia) las autoridades sanitarias han impuesto el uso de las mascarillas, al menos en el medio sanitario. En España, que sepamos, Galicia acaba de hacer lo propio

Figura 2. Porcentaje de test positivos de gripe A en Inglaterra de las temporadas 2023-2024, 2024-2025 y lo que va de la presente 2025-2026 (octubre y noviembre de 2025). Crédito de la imagen: UK Health Security Agency/BBC. 

Las variantes o subtipos que están actualmente en circulación son A(H1N1) y A(H3N2). El primero, como todos los años desde 1977, aunque a partir del año 2009 es el virus pandémico A(H1N1)pdm09. La inquietud generada por el presente escenario vírico y epidemiológico se debe a las características del subtipo A(H3N2), detectado por primera vez en la pandemia de 1957. Ambos subtipos circularon en la temporada 2024-2025 por América del Norte, el Medio Oriente y Europa, generando índices elevados de hospitalización y de mortalidad infantil.El subtipo A(H3N2), que preocupa en la actualidad, está siendo seguido desde 1968 porque presenta nueve (9) mutaciones o sustituciones de aminoácidos en determinados sitios muy importantes del genoma viral. En concreto, en la región de unión al receptor (RBR, Receptor Binding Region) situada en la cabeza (Figura 3) de la hemaglutinina (en la imagen, HA), una proteína, junto a la neuraminidasa (en la imagen, NA) de la membrana del virus gripal que le permite unirse al receptor celular de ácido siálico, como paso inicial de entrada a la célula del árbol respiratorio o del tramo digestivo

Figura 3.  Estructura molecular de la hemaglutinina mostrando en la cabeza (head) el lugar o sitio de unión al receptor celular (Receptor Binding Region). El punto donde ocurren las mutaciones aquí descritas. Crédito de la imagen: Siqing J, et al. 24th American Peptide Symposium, 2015.

Siete (7) de estas mutaciones, sustituciones o cambios de aminoácidos en la hemaglutinina, detectados en junio de 2025, son muy importantes porque ocurren en el lugar antigénico reconocido por los anticuerpos naturales (inmunidad) y vacunales (producidos como respuesta a los antígenos de las vacunas antigripales vigentes). 

Las citadas mutaciones está involucradas directamente en las denominadas transiciones de grupos antigénicos. Lo cual significa que hay un cambio importante en las características antigénicas del virus de la gripe. La consecuencia de este fenómeno mutacional es favorable al virus gripal porque aumenta su capacidad de evadir la inmunidad natural del sujeto (escape inmune) y de contrarrestar la acción de las vacunas (menor eficacia). 

Para quien sienta curiosidad de saber más sobre este complicado como interesante asunto, o quiera entrar en detalles científicos más complejos, se recomienda la lectura del artículo de Sabaiduc S, et al publicado en la revista Journal of the Association of Medical Microbiology and Infectious Disease Canada en noviembre de 2025.

La eficacia de las vacunas vigentes

La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) dispone de decenas de puntos de seguimiento de la gripe a nivel mundial amparados por el denominado Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe. En ellos se hace un rastreo de los virus gripales circulantes por todo el planeta. En el hemisferio Sur (HS) (en su otoño-invierno, que es nuestra primavera-verano) se recoge información que servirá para planificar la campaña del hemisferio Norte (HN). La información se utiliza para actualizar (en una reunión en febrero de cada año) las vacunas de la siguiente temporada (HN, otoño-invierno). Un dato de interés es saber que el virus, ajeno a las cosas de los humanos, sigue su evolución azarosa mientras se desarrolla la citada reunión. Y después.

En la temporada 2024-2025 del HS circuló el subtipo gripal A(H3N2) mutante, lo que obligó a la OMS (26 de septiembre 2025) a actualizar la vacuna para la temporada 2025-2026. Pero no fue posible hacerlo para el HN cuya recomendación se había hecho antes, el 28 de febrero de 2025.

La efectividad global de la vacuna varía en el rango 25%-54% según la zona geográfica, el contexto sanitario vacunal (ambulatorio versus hospitalario), el grupo de edad y el hemisferio (sur versus norte) (Figura 4). No obstante, hay zonas donde la protección parece mejor: en Inglaterra, la vacuna de la temporada presente es 70%-75% efectiva para en los niños y jóvenes (de 2 a 17 años) y 30%-40% efectiva en los adultos.

Figura 4. Eficacia de la vacuna antigripal vigente. Crédito de la imagen: AMS mediante IA (ChatGPT5 de Copilot).

Como norma, la efectividad de las vacunas antigripales disminuye a lo largo de la temporada: una media de 1–6 % cada mes. Por subtipo viral, el 3–4 % cada mes de la vacuna frente al subtipo A(H3N2) en temporadas de alta circulación, como la actual, y el 5–6 % cada mes para A(H1N1).

Tipos de vacunas

Existen diferentes tipos de vacunas según su método de producción:

  1. Vacunas inactivadas trivalentes (inactivada: el virus no es viable —“no está vivo”— y trivalente: se compone de tres cepas o subtipos, dos de las cuales son A(H1N1) y A(H3N2), según indica la OMS y aprueba la EMA). Estas vacunas se obtienen por cultivo en huevo embrionado, cultivos celulares, proteínas recombinantes o ácidos nucleicos (las tres últimas se utilizan si hay alergia a las proteínas del huevo).
  2. Vacuna atenuada intranasal.  Para los niños y adolescentes (2-17 años) sanos. El virus está “debilitado”.
  3. Vacunas para mayores de 65 años. De dos tipos: de alta carga antigénica (el doble de antígeno) y vacuna con adyuvante (un reforzador antigénico para provocar mejor respuesta inmunitaria en sujetos con inmunosenescencia).

Tolerancia: No sobra decir que, en general, la tolerancia a las vacunas es muy buena con efectos adversos locales (dolor, hinchazón) en el sitio de la inyección, como los más abundantes. A veces, fiebre de corta duración, escalofríos.

Futuro inmediato: En fase muy avanzada de investigación se encuentran la panvacuna multivariante (eficaz frente a todos los subtipos circulantes) y las plataformas de ARN (la misma metodología empleada en la fabricación de las vacunas contra covid-19).

Duración del efecto protector: La vacuna contra la gripe para la temporada 2025-2026 en el HN ofrece protección moderada, pero algo más reducida, contra el subtipo A(H3N2), sobre todo si las variantes portan la mutación N158K. No sobra añadir la conclusión de un estudio sistemático (Updated Evidence for Covid-19, RSV, and Influenza Vaccines for 2025–2026) publicado en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine el 29 de octubre de 2025. Dice: “Las vacunas contra la COVID-19, el VSR y la gripe han demostrado una eficacia y seguridad constantes, y se asocian a una reducción sustancial del riesgo de hospitalización y enfermedad grave en diversas poblaciones. Estos hallazgos subrayan el valor fundamental de la vacunación contra los virus respiratorios como pilar de la atención preventiva y respaldan la viabilidad de mantener directrices rigurosas y basadas en la evidencia durante periodos de disrupción institucional.”

Información local: En Extremadura, para la campaña de vacunación antigripal 2025-2026, se administran principalmente estos tipos de vacunas:

  • Vaxigrip® (intramuscular/IM): Niños de 6 a 23 meses. *
  • Fluenz® (intranasal, atenuada): Niños de 24 meses hasta aproximadamente 5 años.
  • Vacuna inactivada trivalente estándar (IM): Embarazadas, personas con patologías crónicas, personal sanitario y sociosanitario.
  • Efluelda® (IM, con alta carga antigénica): Mayores de 60 años.

(*) Consultar con su pediatra de familia.

Conclusión

Si usted, o las personas de su entorno afectivo, aún no se ha(n) vacunado contra la gripe estacional rampante, será mejor que lo haga(n) ya. La gripe, por muy familiar que resulte, no es una broma de la naturaleza. El famoso trancazo de seis o siete días con fiebre, escalofrío, dolor de cabeza, náuseas, dolores musculares (mialgias) y cansancio extremo, con o sin diarrea, puede ser algo más que unos días de incordio que acarrea una baja laboral o escolar. Por ejemplo, si cursa con una neumonía grave. Sin descartar que, en ciertos escenarios, se acabe en la UCI. O en el tanatorio. Y, ¡quién lo iba a decir!, con el riesgo demostrado de desarrollar, los adultos y mayores, un cuadro cardiovascular serio (infarto de miocardio, ictus cerebral) tras pasar la gripe. Se debe al estado proinflamatorio y procoagulante (Figura 5). 

El riesgo de infarto post gripal (una semana después) es seis veces más alto que sin gripe o antes de sufrirla. El riesgo cardiovascular total se incrementa de 3 a 5 veces en las semanas posteriores al episodio gripal. La vacuna disminuye el riesgo un 26-45%.

Figura 5. Infografía sobre el riesgo cardiovascular asociado a la gripe. Crédito de la imagen: AMS mediante IA (ChatGPT5 de Copilot).

Nuestra recomendación, basada en argumentos científicos, la información de las agencias oficiales y ajena a intereses económicos o ideológicos, es vacunarse: vacunación universal (no menos del 75% de la población). Más aún si hay embarazo, una enfermedad o condición inmunodepresora, o la edad es mayor de 65 años. Pero también si se es joven o niño y, sin duda de ningún tipo, si se trabaja con enfermos (sanitarios) o con personas vulnerables (trabajadores sociales). Cabe decir lo mismo para los miembros de los servicios socialmente básicos (bomberos, policías, etcétera). 

Considere que esta es una propuesta apropiada y conveniente. Una inversión en salud individual y social. En lo personal, un gesto más a su favor de vida saludable si se acompaña de una dieta sana, hacer regularmente cualquier tipo de actividad física, mejor ejercicio aeróbico y de fuerza-resistencia, lograr el sueño adecuado en tiempo y calidad y evitar los tóxicos que dependen de la propia voluntad.

Pero la vacuna no es la solución total. El uso de mascarillas homologadas en los escenarios de riesgo (centros sanitarios, contacto con un enfermo, aglomeraciones) y una buena ventilación del recinto, aminoran el riesgo. Naturalmente, si alguien se siente mal y sospecha o se demuestra (test apropiado) la infección, debe procurar no contagiar al resto (familia, colegas de trabajo, amigos…): aislamiento, mascarilla, no acudir a lugares públicos hasta que pase la tormenta. Es de sentido común. 

A la humanidad le habría ido mucho mejor sin las gripes estacionales, epidémicas y pandémicas, que siempre han estado, están y estarán al acecho. A usted y a nosotros, también.


Conflicto de intereses

El autor declara no tener relación comercial ni de ningún tipo con las empresas productoras de vacunas o de medicamentos contra la gripe. 

La opinión expresada en este artículo es a título personal, sin representar a ninguna entidad o institución.

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